Ilkay Gündogan reclamó un penalti con 1-3 en el marcador que podría haber supuesto el 2-3 y llevar el partido a la prórroga. Luego llegó el 1-4 del PSG. A la conclusión del partido, el centrocampista alemán insistió en que la acción debería haber sido penalti.

«Creo que merecía un penalti. Estaba corriendo y el rival claramente me bloqueó. Le dije al árbitro que era penalti y en lugar de eso me sacaron una tarjeta amarilla», explicó el interior, que no podrá revalidar la Champions League ganada la pasada temporada con el Manchester City.

Gündogan también apuntó que la expulsión de Araujo fue determinante en el resultado final de la eliminatoria y lamentó que este tipo de errores terminaron condenando al Barça en Montjuïc.

«Esto es la Liga de Campeones. No importa el rival, es imposible remontar si uno de tus jugadores es expulsado. Estamos muy decepcionados. Sentíamos que teníamos el control del partido antes de la tarjeta roja. Si es falta, es tarjeta roja. No he visto la repetición y seguramente vosotros lo sabréis mejor. Es difícil de decir, pero en estos momentos cruciales debes estar seguro que puedes recuperar el balón. Si no consigues la pelota, y no sé si la toca o no, debes dejarlo ir. Prefiero conceder el gol o dejar al delantero con un uno contra uno. Se tiró el balón largo y no sé si llegaba a la pelota. Podía dejar la oportunidad a nuestro portero y que nos salvara o incluso conceder un gol. Ponerte con un hombre menos por la roja tan temprano en el partido te mata», dijo Gündogan, que también criticó la pasividad defensiva del equipo en el gol de Vitinha que puso el 1-2 en el marcador.

TOMADO DE MUNDO DEPORTIVO

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *