Clásico del Astillero terminó sin goles y quedó marcado por graves incidentes de seguridad
El Clásico del Astillero entre Emelec y Barcelona SC finalizó con un empate 0-0 en el estadio George Capwell, por la fecha 18 de la LigaPro 2026. Sin embargo, el resultado quedó en segundo plano debido a los graves incidentes registrados antes del inicio del encuentro, cuando el bus que trasladaba al plantel torero fue atacado con piedras, provocando daños en el vehículo y obligando a retrasar el compromiso durante una hora mientras se evaluaban las condiciones de seguridad.
Una vez superada la emergencia, el partido comenzó a las 19:10 y tuvo un desarrollo intenso, aunque con pocas emociones frente a los arcos. Barcelona arrancó mejor y llegó a celebrar un penal a su favor por una supuesta falta sobre Jonathan Perlaza, pero tras la revisión del VAR el árbitro rectificó su decisión y anuló la pena máxima. Antes del descanso, Luca Klimowicz desperdició la ocasión más clara para Emelec al no lograr definir dentro del área.
En la segunda parte, ambos equipos mantuvieron la intensidad, pero carecieron de precisión en los últimos metros. Emelec buscó el triunfo con intentos de Angelo Mina, Francisco Pizzini y Klimowicz, mientras que Barcelona no encontró soluciones ofensivas pese a los ingresos de Darío Benedetto y Erick Mendoza. Las defensas y las intervenciones de Pedro Ortiz y José Contreras terminaron imponiéndose para sellar un empate sin goles.
Con este resultado, Emelec llegó a 24 puntos y se mantiene en la octava posición de la tabla, mientras que Barcelona suma 30 unidades y cayó al tercer lugar tras ser superado por Aucas. El empate prolongó la irregularidad de ambos equipos en el campeonato y dejó sensaciones de deuda futbolística en una nueva edición del partido más tradicional del fútbol ecuatoriano.
Tras el compromiso, el técnico de Barcelona SC, César Farías, evitó referirse al desarrollo del encuentro y centró sus declaraciones en los incidentes ocurridos antes del clásico. El entrenador venezolano lamentó la falta de garantías de seguridad, aseguró que el plantel fue presionado para disputar el partido pese a los hechos de violencia y calificó la jornada como «un clásico sin alegría», al considerar que lo sucedido fuera de la cancha terminó opacando el espectáculo deportivo.
