Omar Pérez: ‘Sigo pensando que juego mejor al básquet que al fútbol’

Las calles del humilde barrio de Sáenz Peña, en el corazón mismo de un Santiago del Estero que lo tiene como uno de sus hijos más pródigos, tenían una cancha en la que faltaba el pasto y sobraba tierra. En ese rectángulo en el que el gordo se juntaba con el flaco para hacerle partido, como siempre, al habilidoso y al cascarrabias. En ese pequeño gran espacio para desatar la imaginación, Omar Pérez, se cansó de correr atrás de una pelota. Para ese bebé que aprendió a caminar persiguiendo naranjas para empezar a despuntar el vicio de patear, no importaba si era de fútbol, un rejuntado de medias o lo que sea que rodase y sirviera para patear y soñar. Ahí, en esa cancha, fue donde descubrió que tenía un talento que superaba la media y que su deseo de ser futbolista podía ser posible. El tiempo, y sus convicciones, todas, hicieron que ese pequeño se transformase en un bicampeón de la Copa Libertadores, con uno de los mejores equipos de la historia del certamen, y que su nombre sea sinónimo del número 10, ese número que también defiende con los colores del Independiente Santa Fe.

Es en Colombia donde este hombre amante del básquet y que tiene en Michael Jordan a su ídolo, se transformó en un héroe silencioso, contenido, inexpresivo, en tiempos de futbolistas sobreactuantes en búsqueda de afecto. Primero en el Junior y ahora en el Santa Fe, clubes que tienen su nombre grabado en sus libros de historia por el solo hecho de ser fiel a sus pensamientos. El ‘Pelado’ más famoso se sentó con Pasión Libertadores a tomar una ‘Copa de café’…

PASIÓN: ¿Encontraste en Bogotá tu lugar en el mundo?

OMAR PÉREZ: Hay cierta tranquilidad, pero el hecho de tener una familia con dos hijos hace que el deseo pase a segundo plano. Ellos están muy felices en la ciudad y como familia también lo estamos, lo que es un incentivo muy grande para estar en el club.

PASIÓN: ¿Cómo es Santa Fe por dentro para el que no conoce el club?

OMAR PÉREZ: Es un club familiar que ha crecido muchísimo en estos últimos años. Aún así vemos en este tipo de competencias, en las cuales nos cruzamos con equipos grandes de Sudamérica, vemos aún una cierta diferencia en cuanto a infraestructura, que quizás para la gente no es tan importante, pero nosotros lo notamos y deseamos que un día Santa Fe se convierta en un club de esa elite. Estamos dando pasos seguros pero pequeños, porque sabemos que eso es lo que hay que hacer para progresar.

PASIÓN: Habla mucho del significado de la palabra familia. ¿Cómo es para ti compartir el epílogo de tu carrera con tus hijos?

OMAR PÉREZ: Es hermoso. Yo como hijo y nieto de un futbolista (NdeR: su padre y su abuelo jugaron en el Atlético Güemes de Santiago del Estero) mamé lo que están mamando mis hijos ahora conmigo. Yo disfruto demasiado de pasar cada momento con ellos, que van asimilando lo que hace su padre y la trascendencia que tiene a medida que van creciendo. Me encanta a mí que ellos aprendan lo que es el fútbol desde adentro.

PASIÓN: ¿Cómo te encuentra este momento de tu carrera?

OMAR PÉREZ: Bien. Con la misma pasión con la que empecé a jugar. Tengo más partidos, años, pero la idea siempre es seguir con la misma mentalidad para que no se acabe este sueño. Durante mi carrera he conocido a muchas personas que extrañan horrores cuando se retiran. Es más, mi padre fue futbolista y sé lo que le costó su vida luego de retirarse.

PASIÓN: ¿Cómo es el Omar Pérez padre?

OMAR PÉREZ: Para mí todo tiene un límite en la vida, mis hijos son la alegría más grande que me ha podido dar Dios, pero aún así el fútbol es un deporte que te engalana por lo que te da pero que te aleja de la realidad. Yo les enseño que la vida lejos está de ser esta, y por eso les inculco que primero que nada está el estudio. Si ellos me llegan con la libreta de calificaciones bien no hay ningún problema. El día que hay notas bajas, ese es el día de los problemas.

PASIÓN: ¿Tú terminaste la secundaria?

OMAR PÉREZ: No pude porque arranqué a jugar en Boca y en esos tiempos era menos frecuente que los jugadores estudien.

PASIÓN: ¿Te arrepentís de no haberlo hecho?

OMAR PÉREZ: Es una de las pocas cosas de las que me voy a arrepentir toda la vida. Por eso lo único que le exijo a mis hijos es que estudien.

“La culpa de haber abandonado el colegio fue mía, y no de ninguna otra persona. Por eso no quiero que le pase ni a mis hijos, ni a los chicos que van llegando a ser futbolistas profesionales”.

PASIÓN: ¿Y a los ‘pelados’ que llegan a la Primera en el Santa Fe los aconsejas con estos temas?

OMAR PÉREZ: Lo que pasa es que la cultura colombiana es totalmente diferente hasta en eso. Hoy el porcentaje de estudio de los chicos de 18 años es elevado, casi un 90% terminan el secundario. En cambio, en Argentina no pasa lo mismo, no tienes mucho tiempo para prepararte. Te tiran al agua para ver si sabes nadar, si no te ahogas y te quedas en el camino. A mi me toco estar con el plantel de Boca desde los 15 años, concentrar, debutar en Primera a los 18 y por el tema de los viajes se me hacía difícil pero no así imposible. La culpa de haber abandonado el colegio fue mía, y no de ninguna otra persona. Por eso no quiero que le pase ni a mis hijos, ni a los chicos que van llegando a ser profesionales.

PASIÓN: ¿Te gustaría que sean futbolistas?

OMAR PÉREZ: Que estudien. Después que sean lo que quieran, yo voy a estar atrás de ellos apoyándolos en lo que elijan.

EL BOCA DE BIANCHI

PASIÓN: ¿Crees que en estos tiempos es difícil que se repita una dinastía como la de Boca en los años 2000?

OMAR PÉREZ: No creo que vuelva a pasar. El fútbol es tan mental, tan capaz de que un equipo convencido le puede ganar a cualquier gigante. Hoy no es un fútbol de nombres. Yo estuve del lado del poderoso al que todos los rivales le jugaban con un respeto mayor que al resto y que lo beneficiaba, por eso puedo hablar con conocimiento de causa. Para mí la mística ha pasado a un costado en ese sentido porque fíjate que a Boca le han salido a ganar equipos como Capiatá, en la Copa Sudamericana  pasada en La Bombonera. Hoy si bien está más sólido, aún así me atrevo a decir que no solo a Boca, sino que a cualquier grande un equipo chico se le anima a jugarle de igual a igual y las once estrellas pueden terminar estrelladas. Por eso el fútbol es muy lindo.

PASIÓN: Siempre tuviste que tomar decisiones muy importantes en tu carrera. A los 16 años cuando te operaste por primera vez tu rodilla fue una de esas. ¿Pensaste en dejar tu sueño de lado?

OMAR PÉREZ: Ahí es donde entra a jugar la pasión por el fútbol. Es correcto lo que estas diciendo porque en algún momento pensé en volverme a Santiago del Estero (NdeR: su ciudad natal)  porque no valía la pena tanto sacrificio. Ante comentarios que no eran favorables seguí con la mente puesta en mi objetivo, y quizás eso fue lo que hizo que mi carrera sea el premio que fue y es. No se fácil el camino para llegar, porque dejas muchísimas cosas de lado, entre ellas a tu familia para debutar. Ese día fue inolvidable.

PASIÓN: ¿Qué te acuerdas de ese día en que cumpliste tu sueño?

OMAR PÉREZ: Primero que el destino es tan caprichoso que quiso que ese día, el 20 de febrero, sea el cumpleaños de mi hijo mayor y el día de mi debut. Lo tengo tatuado en mi muñeca. Me acuerdo todo de ese día contra Racing. Jugaba con el Vasco (Arruabarrena, hoy DT de Boca), que pegué un tiro libre en el travesaño, todas las jugadas me acuerdo. Todo lo vivido en Boca fue la base para lo que fui siendo a lo largo de mi carrera porque es un club que te forja la personalidad. Nadie se va igual que cuando entró en Boca. Haber conocido a un Cristian Traverso, un Bermúdez, un Córdoba, un Palermo, un Riquelme, que te indicaban que tenías que comer, cómo tenías que descansar y en todos los detalles. Ellos me enseñaron con solo mirarlos en los entrenamientos.

PASIÓN: ¿Cuánta espalda te da Boca para salir al ‘mundo exterior’?

OMAR PÉREZ: Uno tiene que tener cierta medida de eso porque no se puede salir de Boca con la sensación de superación porque es el primer paso hacia el fracaso personal. Aún así Santa Fe es un club grande y he tenido la suerte de pasar por varios clubes grandes y pude llevarlos adelante por haberme formado en ese Boca tan ganador. La repercusión que tiene Boca no la tiene casi ningún equipo del mundo, pero yo a la presión la tomé como una cosa a favor porque la supe aprovechar y la transformé en una fuente de conocimiento a la hora de encarar nuevos desafíos. Todo lo que tengo se lo debo a ese gran plantel que no solo me enseñó a jugar, sino que a vivir también.
PASIÓN: ¿Cómo es el Omar Pérez referente con los más jóvenes?

OMAR PÉREZ: Yo hablo poco pero los aconsejo mucho. Tenemos un grupo que con la mayoría compartimos equipo hace seis años y la base experimentada aconseja mucho a los que se van sumando. Si bien hay algún ‘pelado’ que llega a Primera con ideas diferentes a las que nosotros tenemos, tratamos de que se vaya amoldando a lo que tenemos pensado para el grupo y ellos se adaptan muy bien a lo que le aconsejamos.

“Para mí el enganche es un jugador que acopla todo. Y en la actualidad, el ‘5’, al igual que el enganche, poco a poco va desapareciendo. El puesto del volante central es el que le está siguiendo los pasos al enganche”.

 

PASIÓN: Hoy en día un futbolista está mucho más expuesto con las redes sociales. ¿Crees que fueron un beneficio o un perjuicio para ustedes?

OMAR PÉREZ: Para mí es algo bueno y malo a la vez. El hecho de tener algo con el cual compartís con tu gente es algo muy lindo. La tecnología hace que uno recorte distancias con los seres queridos a los que extraña, y es el método más simple para compartir cosas. Pero sin lugar a dudas que cuando uno pierde, o no tiene una buena tarde aparece la parte mala porque los hinchas se manifiestan por esa vía. Yo creo que las redes sociales están para que uno exprese.

PASIÓN: ¿El futbolista se da cuenta de lo que genera?

OMAR PÉREZ: Obvio. Sobretodo con las redes sociales. Después del partido con Colo Colo en Chile, en mi opinión el mejor que jugamos bajo el mando de Gustavo (Costas, el DT), la gente explotó. La gente duda mucho de este plantel pero cuando logramos lo que queremos es algo único porque hay toda una ciudad felicitándote y te reciben como si hubieses ganado una copa más.

PASIÓN: ¿Qué te quita y qué da la popularidad?

OMAR PÉREZ: Si lo sabes manejar te da mucho y te quita poco, por  lo que te decía de las redes sociales y su masividad. Ahora si también logras controlar la parte negativa de esa masividad hay pocas cosas negativas con la popularidad en el futbolista.

EL BÁSQUET  

A pesar de su talento con la redonda en los pies, el pequeño Omar también nació con otro don: el de manejar el balón con las manos. El básquet es una de las pasiones más grandes que tiene este santiagueño de 34 años que recuerda con muchísimo afecto sus épocas en las que fue base en el Club Nicolás de Avellaneda. Allí también manejaba los hilos y lo ayudó a ser mucho más cerebral y a mejorar su estado físico. Tanta es la pasión por deporte de la pelota naranja que fue por su ídolo que cambió su look y se transformó en el eterno ‘Bocha’.

PASIÓN: La leyenda dice que te convertiste en el ‘Pelado’ Pérez por tu admiración a Michael Jordan. ¿Es cierto?

OMAR PÉREZ: Es verdad. Mi ídolo es Michael Jordan y me pelé para parecerme a él.

TOMADO: PASION LIBERTADORES

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