La nueva tecnologia de la NBA


The Plaza at Harmon Meadow es un centro comercial situado en Seacucus (Nueva Jersey), una zona por la que probablemente habrá pasado si ha volado al aeropuerto de Newark en alguna de sus visitas a Nueva York. Allí encontrará tiendas como Tommy Hilfiger, Nautica o Gucci, además de locales como Starbucks, Dunkin Donuts o Red Lobster. Pero este centro comercial guarda un secreto en su extremo sureste: una zona de oficinas donde la NBA ha instalado su Gran Hermano.

Se trata del Replay Center de la mejor liga de baloncesto del mundo, un proyecto de 15 millones de dólares con un único objetivo: monitorizar todos los partidos del campeonato para ofrecer a los árbitros, cuando se estime pertinente, todo tipo de repeticiones que les permitan reforzar o modificar una decisión tomada sobre la pista. Y es que, en una final de la NBA, la diferencia entre que una canasta se anote dentro del tiempo o no, o que una jugada se pite como falta o no, puede suponer millones de dólares.

Para hacer posible el proyecto, el primer paso fue adaptar tecnológicamente los 29 pabellones donde juegan los 30 equipos de la NBA (Los Angeles Lakers y Los Angeles Clippers comparten el Staples Center). La siguiente acción fue montar el Replay Center, una gran sala con 94 televisores de alta definición y 20 mesas de realización y producción (normalmente no hay noches donde se jueguen más de 12 partidos).A toda máquinaUna de las claves para que todo funcione radica en la velocidad con la que se trata la información, ya que hay que evitar que la revisión de jugadas ralentice el juego. Entre octubre y noviembre, los dos primeros meses de funcionamiento, se revisaron 435 jugadas, y en 50 de ellas los árbitros cambiaron su decisión. La media fue de 47 segundos por revisión: el sistema permite que pasen sólo 10 segundos desde que los árbitros reclaman la intervención del Replay Center hasta que reciben el material, pero evidentemente luego tienen que hablar entre ellos antes de tomar una decisión.

Otra de las medidas adoptadas para que el juego no se ralentice demasiado es que no se puedan revisar todas las jugadas. Se han establecido 15 supuestos (denominados triggers) en los que se puede hacer: revisar si un tiro es de dos o de tres puntos, si se ha anotado dentro del tiempo, si hay sobre la pista el número correcto de jugadores…

Otro aspecto fundamental, que se adivinó en los 15 partidos de la temporada pasada en los que se probó el Replay Center, fue establecer cuáles eran los ángulos idóneos de grabación para que las repeticiones puedan ayudar a los colegiados. Para ello, se contó con la ayuda de Paul Hawkins, inventor del ojo de halcón que se usa en el tenis para saber si una bola ha botado dentro o fuera, y que también adoptó la Premier League para acabar con los goles fantasma.

TOMADO: EXPANSIÓN.COM

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