Marco Asensio va por la 10 de James


Marco Asensio es como Juego de Tronos. Todo el mundo está esperando que empiece la nueva temporada. Expectantes, ilusionados como los niños en la noche de Reyes, se cuentan los días para la bola vuelva a su bota. Porque los días que juega el mallorquín el aficionado se contiene de gritarle a quien ose tener el balón aquello de: “Dásela a Asensio”. En apenas una temporada ha dejado claro que es digno de lucir el 10 de James Rodríguez, de Özil, de Laudrup, de Seedorf, de Figo…

Así lo ven también los usuarios de MARCA.com, quienes opt cvbbnnan por Marco para heredar el dorsal que ahora queda libre. La mayoría de los votantes en la encuesta de MARCA.com apostaron por él para ocupar la taquilla con el número 10, hasta ahora el trono del colombiano. Más votos de los que cosechan jugadores consolidados en el Madrid como Modric (25%) o Isco (24%), muy por delante del flamante fichaje Dani Ceballos e incluso que un posible galáctico.

Y es normal que quiera el 10. Cuando un aspirante bate a un campeón de boxeo se queda con su cinturón. Y eso ha ocurrido esta temporada entre Asensio y James. El español, con sus 20 años, se plantó en verano con todas las ganas y todo el talento del mundo dispuesto a comerse por los pies a cualquiera. Volvía de Erasmus con la sensación contraria a la que vuelve un estudiante, sabiendo que había aprovechado el año.

Fue titular en la Supercopa de Europa y tardó 20 minutos en desencajarle la mandíbula a cualquiera que no le conociera. Su misil a la escuadra de Sergio Rico fue el prólogo de una temporada de fuegos artificiales. Marcó en su debut en Liga, en su primer partido de Champions, en el de Copa del Rey y se guardó para los capítulos finales dos pelotazos. El golazo al Bayern y la puntilla a la Juve en la final de la Cardiff.

Para saber que Asensio tiene estrella no hay que ser un experto como el que adivina que un melón va a estar bueno antes de abrirlo. Marco lleva el éxito escrito en la frente y el fuego en los ojos. No se recuerda una irrupción así de ilusionante desde Raúl. Ambos ganaron la Liga en su primera temporada y levantaron su primera Champions el año que soplaban 21 velas en su tarta de cumpleaños.

Relegó a James, un fichaje de 75 millones de euros, un icono publicitario, una máquina de vender camisetas y un referente en un mercado, el latinoamericano, tan importante para el Real Madrid como vacío de referentes actuales. Y lo hizo quedándose en la grada sin rechistar, siendo suplente sin poner mala cara, aprovechando cada oportunidad y luciendo hasta convertirse en ese protagonista de tu serie favorita que cuando no aparece en un capítulo te parece más aburrido.

Cada letra de este texto, cada segundo, cada día, cada entrenamiento estamos un poco más cerca de volver a ver a Asensio con el balón en los pies… y quién sabe si con el 10 a la espalda. Los 3,5 millones de euros que le costó al club madridista se pueden quedar cortos ante el aluvión de máquinas registradoras que venderán, a 105 o 135 euros según la equipación escogida, la camiseta del mallorquín durante esta y las temporadas que vista de blanco. El Real Madrid tiene 10 para 10 años.

Fuente: MARCA

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